Día de la Paleontología

Cada 25 de noviembre se celebra en Argentina el Día de la Paleontología, fecha instituida en conmemoración de la fundación de la Asociación Paleontológica Argentina (APA) en 1955. La efeméride es oportuna para reconocer el trabajo de quienes estudian e interpretan la historia de la vida en la Tierra a partir de los fósiles, una tarea que combina ciencia, campo, laboratorio y una profunda vocación por conocer nuestros orígenes biológicos y ambientales.

Esta entrevista con el Dr. Juan Martín Drovandi, permite dimensionar la relevancia científica, educativa y patrimonial de la paleontología, así como la importancia del rol que la UNSJ cumple en el estudio y protección del registro fósil provincial.

Juan Martín Drovandi es Dr. en Ciencias Naturales y Licenciado en Biología con orientación en Paleontología, docente de la Facultd de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales e investigador del Centro de Investigaciones de la Geósfera y Biosfera (CIGEOBIO / UNSJ-CONICET).

Prospección de fósiles y toma de datos sedimentodológicos en la Formación El Alcázar, Barreal.

Para el Dr. Drovandi, el carácter interdisciplinario de la paleontología convierte a esta ciencia en un puente entre la biología y la geología, capaz de aportar información clave sobre la evolución de plantas, animales, hongos y otros organismos a lo largo de millones de años.

Los cambios en los ecosistemas y en los climas del pasado son temas inherentes a la disciplina, así como la historia profunda de la Tierra, incluyendo grandes eventos como las extinciones masivas. Se trata de una rama del conocimiento fundamental para comprender la biodiversidad actual.

Las especialidades dentro de la disciplina son numerosas: paleontología de vertebrados, paleobotánica, paleoecología, tafonomía, bioestratigrafía, entre muchas otras. Todas, de algún modo, contribuyen a completar el enorme rompecabezas que constituye la historia de la vida.

Prospección en busca de plantas primitivas en la Formación Rinconada, Pocito.

San Juan, un territorio excepcional para la paleontología

El Dr. Drovandi destaca que la provincia es, sin dudas, uno de los mejores lugares del mundo para hacer paleontología. Los afloramientos rocosos amplios y accesibles que presenta San Juan, son una condición indispensable para buscar fósiles.

A esto se le suma la baja cobertura vegetal, lo que permite observar estructuras geológicas expuestas y bien conservadas, y la presencia de rocas que abarcan prácticamente todos los períodos de la historia de la vida, desde organismos de más de 500 millones de años hasta registros mucho más recientes.

Desde la Precordillera hasta Mogna, desde Barreal hasta las Tapias, toda la provincia es un reservorio de información paleontológica todavía en exploración.

Ischigualasto: un laboratorio a cielo abierto

Cuando se habla de paleontología en San Juan, Ischigualasto ocupa un lugar central. Para el Dr. Drovandi, este sitio puede definirse como “un Lagerstätte”, es decir, un yacimiento excepcional donde se preservan fósiles extraordinariamente valiosos.

Entre los hallazgos más destacados del Parque Provincial Ischigualasto se encuentran los tres linajes más antiguos de dinosaurios, representados por especies claves como Eoraptor lunensis, Eodromaeus murphi y Pisanosaurus mertii. También los fósiles de los primeros cinodontes, antecesores de los mamíferos.

Cutícula fósil de preservación excepcional, proveniente de la Formación Ischigualasto, Valle Fértil, San Juan.

Ischigualasto conserva también los registros de plantas con cutículas preservadas, hoy utilizadas en investigaciones internacionales sobre cambios atmosféricos y niveles de CO₂ en el pasado. También, el famoso parque permite interpretar ambientes completos de invertebrados, peces, evidencias de lluvias, troncos, raíces y numerosas asociaciones tafonómicas.

Además, aún queda muchísimo por estudiar: colecciones sin abrir, nuevas técnicas y líneas de investigación en desarrollo, y un territorio que sigue sorprendiendo campaña tras campaña.

La FCEFN y la paleontología

Dentro de la FCEFN y del CIGEOBIO, equipos de investigación trabajan activamente en paleontología, tanto en vertebrados como en plantas, bioestratigrafía y ciencias afines. El Dr. Drovandi subraya dos pilares del trabajo institucional que allí se encuentran en desarrollo: la Colección Paleontológica del Instituto de Geología (COPAINGEO), a cargo del Lic. Víctor Contreras, un espacio en crecimiento y con un ordenamiento ejemplar, y la labor del Instituto y Museo de Ciencias Naturales, un apoyo fundamental para la gestión, conservación y estudio del patrimonio fósil.

Fin de extracción de un dinosaurio sauropodomorfo, Formación Quebrada del Barro, Balde de Leyes, Caucete, San Juan.

¿Quién puede ser paleontólogo/a?

La paleontología está abierta a cualquier persona con gusto por el campo, la ciencia y el estudio constante. Si bien en Argentina la carrera específica se dicta en pocas universidades, la formación en Biología o Geología —como las que ofrece la FCEFN— es una puerta de entrada directa, según el Dr. Drovandi.

Desde estas carreras, el camino a la paleontología continúa en el posgrado, haciendo investigación sobre organismos fósiles, ambientes antiguos o procesos de preservación.

Inspirar a nuevas generaciones

La paleontología no solo reconstruye el pasado: también invita a pensar el futuro. Su capacidad para explicar cambios climáticos, transformaciones ambientales y la evolución de la vida la convierte en una disciplina estratégica para comprender los desafíos actuales del planeta.