La investigación universitaria adquiere un valor especial cuando logra salir de las aulas y convertirse en una herramienta para resolver problemas concretos de la sociedad. Esa es la experiencia del Mg. Daniel Alberto Muñoz Riofrío, egresado de la primera cohorte de la Maestría en Ecología Urbana de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) de la UNSJ, cuya tesis fue distinguida con el Premio Domingo Faustino Sarmiento, entregado el pasado 13 de octubre.

Su trabajo, titulado “Manejo Integral de los Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) en el Mercado de Abasto, Capital San Juan, Argentina”, aborda una problemática ambiental vinculada con uno de los espacios de mayor movimiento comercial de la ciudad: la generación y el tratamiento de los residuos que diariamente produce el Mercado de Abasto.

Pero hay una particularidad que distingue esta investigación: su autor trabaja en el ámbito de la Municipalidad de la Ciudad de San Juan y conoce de primera mano la situación que se propuso estudiar. Esa cercanía con la problemática cotidiana fue el punto de partida para transformar una inquietud laboral en un proyecto académico y, posteriormente, en una propuesta de gestión.

El Premio Domingo Faustino Sarmiento es un reconocimiento otorgado por el Gobierno de San Juan para distinguir la excelencia académica y científica. Reconoce los mejores trabajos finales de carreras de grado, tesis de maestría y tesis de doctorado.

“Uno ve el manejo de los residuos y sabe que en Capital entra muchísima gente diariamente. Entonces veía algunas cosas que podían ser útiles y me pregunté dónde podía aplicar esto. ¿Qué mejor que ir al Mercado de Abasto, donde pude incursionar y conocer cómo era su manejo?”, contó Muñoz Riofrío.

Un problema que se convirtió en objeto de investigación

El diagnóstico inicial permitió identificar que entre el 80 y el 85 por ciento de los residuos generados en el mercado correspondían a materia orgánica, principalmente frutas, verduras y otros productos descartados. A ellos se sumaban plásticos, embalajes, cajones y precintos.

Hasta entonces, los distintos materiales eran depositados de manera conjunta en un espacio de acopio general, para luego ser trasladados a disposición final. Esta modalidad impedía aprovechar adecuadamente los componentes orgánicos y reciclables, además de generar dificultades operativas y ambientales.

“Cuando los compañeros hacían la limpieza diaria, iban mezclando todo junto. Había cosas que no debían ir en ese lugar. Entonces pensé que era una buena oportunidad para implementar un estudio, conocer qué valores podíamos encontrar allí y generar un plan de manejo”, explicó.

 “Nunca es tarde para poder formarse, fortalecerse el conocimiento. La parte científica es importantísima”, expresó Daniel Muñoz Riofrío al invitar a otras personas a aprovechar las oportunidades de formación que ofrece la Universidad Pública.

Para desarrollar la investigación, Daniel realizó un diagnóstico de la situación, con trabajos de campo en distintos períodos del año, análisis de las características físicas de los residuos y entrevistas y encuestas a los actores involucrados, entre ellos puesteros, operarios y autoridades.

El estudio permitió reconocer las deficiencias en los circuitos internos de recolección y almacenamiento, así como la necesidad de incorporar procedimientos de separación en origen y fortalecer la participación de quienes desarrollan sus actividades en el mercado.

La imagen muestra a Daniel Muñoz, junto al Gobernador de San Juan y otros funcionarios provinciales, recibiendo el premio.

El Mg. Daniel Muñoz recibe del Gobernador de San Juan, Dr. Marcelo Orrego, junto a otros funcionarios, el premio Domingo F. Sarmiento.

Uno de los aspectos más significativos de esta experiencia es que el trabajo no quedó limitado a una producción académica. La propuesta de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos comenzó a implementarse en el Mercado de Abasto, espacio conocido popularmente como “La Feria”, a partir de la decisión de las autoridades municipales y del acompañamiento de los responsables de su funcionamiento.

Muñoz Riofrío destacó especialmente el respaldo de las autoridades del Municipio, quienes facilitaron las condiciones para llevar adelante la iniciativa. Según relató, el anuncio de su implementación se realizó durante el mes de abril y, desde entonces, comenzaron a observarse resultados.

“Fue un cambio por ahí abrupto para muchos de los compañeros, de la gente, de los mismos chacareros y puesteros, pero muy lindo. Hoy podemos decir que esa parte orgánica tuvo un trabajo paso a paso y que se está llevando adelante”, señaló.

Los directores de la tesis premiada fueron el Dr. Daniel Flores y el Mg. Andrés Ortega, a quienes el autor los reconoció como partes fundamentales de su proceso de investigación.

El nuevo sistema contempla la separación de los residuos orgánicos e inorgánicos en sectores diferenciados, con espacios acondicionados para mejorar las condiciones de higiene y evitar que los líquidos generados por la descomposición de los productos afecten el entorno.

La fracción orgánica es trasladada a un área de compostaje ubicada en el predio del exmatadero municipal, donde se desarrolla un proceso de tratamiento que permite convertir esos materiales en abono para los espacios verdes de la ciudad.

El procedimiento también incorpora restos de poda triturados, que se integran al proceso de compostaje. Para obtener el producto final se realizan controles de temperatura y se monitorea la evolución del material hasta alcanzar las condiciones necesarias para su utilización.

De esta manera, los residuos que antes terminaban mezclados y destinados a disposición final comienzan a reincorporarse al circuito urbano como un recurso aprovechable.

Economía circular

La propuesta también contempla el aprovechamiento de los materiales inorgánicos. En este sentido, el egresado explicó que los plásticos recuperados mediante la separación en origen son destinados a un proceso de transformación para fabricar ladrillos PET, que ya tienen aplicación en algunos espacios verdes de la Capital.

Se trata de otra experiencia que demuestra las posibilidades de recuperación de materiales y su reincorporación a nuevos usos.

“Siempre todo el mundo dice: esto es basura. ¡No!, hay que tomarle valor a la misma basura. Si hacemos una valoración, podemos ver dónde puede ser aplicado cada uno de esos materiales”, reflexionó Muñoz Riofrío.

Esta mirada constituye uno de los fundamentos de la economía circular: dejar atrás el modelo lineal de producir, consumir y desechar para avanzar hacia sistemas que permitan recuperar materiales, reducir los impactos ambientales y aprovechar los recursos disponibles.

la imagen muestra a la izquierda 4 contenedores en fila. Y a la derecha se visualiza desde un plano superior restos de frutas y verduras en el interior de un contenedor.

Disposición de los contenedores y separación de los residuos orgánicos.

La investigación también marcó la necesidad de diferenciar los residuos según sus características. Por ejemplo, los desechos de origen cárnico requieren un tratamiento específico, ya que su mezcla con otros materiales orgánicos puede generar problemas asociados a los procesos de descomposición.

Por eso, el estudio premiado toma al Mercado de Abasto como un caso de referencia para pensar soluciones que puedan contribuir a mejorar la gestión de residuos en otros espacios urbanos con características similares.

Una herramienta para transformar la realidad

Al referirse a su experiencia como estudiante de la Maestría en Ecología Urbana, Muñoz Riofrío expresó un profundo agradecimiento a la FCEFN y a los docentes que acompañaron su formación. “Quiero hacerlo público, quiero agradecer a la Universidad. La verdad que me brindó muchísimas herramientas (…) Estoy totalmente agradecido en todo sentido”, manifestó.

La experiencia de Daniel Muñoz Riofrío pone de relieve la importancia de los espacios de formación de posgrado de la FCEFN, que permiten a profesionales de cualquier edad y de distintas áreas de la gestión pública profundizar sus conocimientos, desarrollar investigaciones y construir respuestas frente a problemáticas ambientales y urbanas.

la imagen muestra a Daniel Muñoz Riofrío con el premio, junto a su familia.

Daniel Muñoz Riofrío con el premio y junto a su familia.

El trabajo de este egresado refleja el vínculo virtuoso entre universidad y sociedad: una problemática identificada desde la práctica cotidiana se convirtió en objeto de estudio, dio lugar a una propuesta académica y encontró en la gestión pública las condiciones para materializarse.