La Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) de la UNSJ registra en los últimos meses un crecimiento significativo en la cantidad de egresados de las carreras del Departamento de Informática, como resultado de una política académica orientada a adecuar los planes de estudio a las trayectorias reales de sus estudiantes.

La iniciativa, impulsada en el marco de la actualización de los planes de estudio 2022 -implementados a partir de 2023- y formalizada mediante la Ordenanza N.º 8/2024 del Consejo Directivo, introdujo cambios sustantivos en la modalidad de los Trabajos de Fin de Carrera.

El objetivo central de esta modificación fue acercar más al estudiante la posibilidad de finalizar sus estudios de grado, haciendo foco en aquellos que ya se encuentran insertos en el mundo laboral o participan en actividades de investigación.

Francisco Oldecop (34) inició sus estudios en 2009 y desarrolló su carrera profesional en el ámbito privado, desempeñándose como desarrollador Backend senior y Dev Lead. La nueva modalidad de Trabajo Final le permitió capitalizar su experiencia laboral y concretar una meta postergada.

El Director del Departamento de Informática, Lic. Manuel Ortega, explicó que esta transformación surgió a partir de experiencias previas vinculadas a los Trayectos Formativos No Formales, desarrollados junto a la Secretaría de Políticas Universitarias. “El estudiante aplica su conocimiento, pero aprende cosas nuevas cuando va a la empresa. Y esto es replicable en las carreras”, señaló.

En ese sentido, la nueva normativa reconoce y acredita como Trabajo de Fin de Carrera tres posibles modalidades: el tradicional Trabajo Final de Investigación o desarrollo; el Informe Técnico de Práctica Profesional, basado en la experiencia laboral del estudiante; y el Informe Técnico de Trabajo de Investigación, sustentado en la participación en proyectos científicos con producción académica.

Esta diversificación permite poner en valor saberes y experiencias adquiridas en distintos ámbitos, alineando la formación académica con las demandas del entorno productivo y científico. Tal como establece la Ordenanza, el propósito es “posibilitar la aplicación de los conocimientos teórico-prácticos adquiridos por los estudiantes”, incorporando tanto actividades desarrolladas en el medio profesional como en el sistema científico.

Leandro Nanni (26) inició sus estudios en 2018 y participó en un proyecto de investigación en el Instituto de Informática, centrado en la evaluación de la experiencia de usuario a partir de emociones. Actualmente trabaja como desarrollador FullStack en una empresa del sector, y destaca que la posibilidad de presentar un informe técnico de investigación resultó clave para finalizar su carrera en un contexto de creciente demanda laboral.

Uno de los aspectos más relevantes de la medida es su carácter inclusivo y retroactivo. La normativa contempla la posibilidad de que estudiantes de planes anteriores -incluso desde 2006- puedan optar por estas nuevas modalidades, lo que ha permitido recuperar trayectorias académicas que se encontraban demoradas en su etapa final.

Identificamos estudiantes que estaban en condiciones de recibirse y les mostramos esta posibilidad que tenían”, destacó Ortega, al tiempo que subrayó que, en muchos casos, el Trabajo Final tradicional se había convertido en un obstáculo significativo. “A veces se transforman en trabajos con una exigencia similar a una maestría, y pueden demorar entre uno y tres años. Eso dificulta que quienes ya están trabajando puedan terminarlos”, explicó.

Los resultados de esta política ya son visibles. Entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, se registraron 17 nuevos egresados en las licenciaturas del Departamento de Informática, una cifra que constituye un récord reciente y que se vincula directamente con la implementación y difusión de estas nuevas modalidades.

Asimismo, el vínculo con el sector productivo ha sido clave para la consolidación de este modelo. Empresas del ecosistema tecnológico local han acompañado el proceso, facilitando convenios y garantizando las condiciones necesarias para que los estudiantes puedan acreditar sus prácticas profesionales, resguardando al mismo tiempo la confidencialidad de la información. Cabe señalar que la demanda de informáticos es creciente, lo que

Samira Alé (27) es egresada de la Licenciatura en Sistemas, transitó su formación combinando estudio y trabajo. Su proyecto final consistió en el desarrollo de un producto con base investigativa, alineado con su desempeño profesional como desarrolladora Frontend en una empresa tecnológica. Su trayectoria evidencia el valor de las oportunidades de inserción laboral promovidas desde la universidad y el impacto positivo de modalidades más flexibles para la realización del trabajo final.

Los flamantes egresados pertenecen a una camada de estudiantes que logró integrar conocimientos académicos con experiencias concretas en el ámbito profesional y científico, favorecidos por una política institucional que reconoce y valida distintos recorridos formativos.