En el marco del Día de la Investigadora y el Investigador Científico, la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) destaca la trayectoria de Anaclara Visconti, bióloga, investigadora formada en el Departamento de Biología de la FCEFN, quien actualmente se encuentra desarrollando un doctorado en Alemania.
Su primer acercamiento al sistema científico internacional se dio a partir de una movilidad impulsada por la Secretaría de Estado de Ciencia, Tecnología e Innovación (SECITI) en el año 2021, que le permitió integrarse a un equipo de investigación en la Universidad Christian Albrecht, en Kiel. Esa experiencia no solo fortaleció su formación, sino que también le abrió nuevas oportunidades académicas.
“Esa experiencia me enseñó mucho sobre cómo funciona el sistema científico y también me permitió ver que desde acá hacemos ciencia de muchísima calidad”, señala.
De la curiosidad al laboratorio: una vocación científica
Desde sus años de formación, Anaclara mostró un interés particular por los cultivos, no solo desde su productividad, sino desde la comprensión de sus procesos internos. Esa mirada la llevó a enfocarse en el estudio de cómo las plantas sobreviven, se adaptan y responden a condiciones adversas.
Su trabajo comenzó con investigaciones sobre trigo en condiciones de sequía y hoy se centra en el estudio del maíz bajo ese mismo estrés ambiental, con una perspectiva orientada a la sustentabilidad. En ese sentido, su investigación busca comprender cómo las raíces interactúan con el suelo y logran absorber nutrientes esenciales sin necesidad de incrementar el uso de fertilizantes.
Ese enfoque cobra especial relevancia en contextos como el de San Juan, donde las condiciones naturales permiten observar de manera directa fenómenos que en otros países deben ser recreados artificialmente en laboratorio.
“Para nosotros es más fácil porque ya tenemos estas condiciones experimentales de sequía naturalmente. Eso hace que los resultados que podamos tener acá sean más aplicables a la realidad”, asegura.
Actualmente, Anaclara Visconti desarrolla su doctorado en un instituto de investigación a 40 minutos de Berlín, donde forma parte de equipos interdisciplinarios y participa en proyectos que articulan ciencia básica con aplicaciones en el campo productivo. Su trabajo cotidiano combina instancias de lectura, discusión científica, experimentación y escritura académica, en línea con las exigencias internacionales de publicación.
Aprender, investigar y animarse
La experiencia en el exterior también le permitió reafirmar el valor de la formación recibida en la universidad pública argentina. Lejos de encontrar brechas insalvables, destaca la solidez de los conocimientos adquiridos y la capacidad de los profesionales locales para integrarse en espacios de alto nivel científico.
“Las discusiones científicas estaban al mismo nivel. A veces se piensa que afuera se sabe más, pero nosotros tenemos una formación muy sólida, quizás no tenemos los recursos, pero si el conocimiento”, dice.
Además, remarca un aspecto distintivo de la formación en la Universidad Nacional de San Juan: la capacidad de vincular el conocimiento científico con la sociedad. La experiencia de extensión y el contacto con problemáticas reales forman parte de una mirada integral que, según señala, resulta altamente valorada en otros contextos.
Para Anaclara, el motor de la ciencia es la curiosidad: “El deseo es que se hagan preguntas. Eso es lo que a uno lo motiva: ¿por qué esto es así?, ¿se puede hacer mejor?”.
También resalta el vínculo entre ciencia y sociedad: “Saber que uno hace ciencia y devuelve algo a la gente, eso es algo que viene de la universidad, de los profesores y de la manera en que se forma uno acá”.
Más allá de su recorrido personal, quién fue abanderada de la FCEFN, alienta a estudiantes y jóvenes a explorar las oportunidades disponibles. Las movilidades, las becas y los programas de intercambio representan, en su experiencia, herramientas clave para ampliar horizontes y fortalecer trayectorias.
“Hay que animarse, buscar, preguntar y aplicar. No hay que ir con miedo”, concluye.
Referencias de imágenes:
- Parte de la investigación realizada en la estancia de SECITI en la estación experimental de la CAU (Christian-Albrechts-
Universitaet) en Kiel, Alemania. - Parte del proyecto “RhizoBreeding” que se realizó en las cámaras climáticas de ZALF e.V., Alemania, en proyecto fue en cooperación con Japón.
- Ídem anterior.
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Proyecto: RhizoTraits II, fase WP6, en la estacion experimental del Bavarian State Research Center for Agriculture[Bayerische Landesanstalt für Landwirtschaft (LfL)].