Con el propósito de integrar la formación académica con el compromiso social, comenzó a ejecutarse el proyecto de Práctica Socioeducativa (PSE) “Sembrando Vida: Integración Terapéutica, Académica y Comunitaria a través de Huertas y Jardines en la Formación de Biólogos Comprometidos”, una de las 13 iniciativas de este tipo que se encuentran en ejecución en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) de la UNSJ.

Una de las primeras actividades de este proyecto se desarrolló en la Casa de la Bondad, con un taller de plantas aromáticas, a cargo de la Tec. en Gestión de la Producción Agropecuaria y Agroindustrial Maira Mateo, en el que participaron estudiantes, docentes y miembros de la institución. Esta primera experiencia dio inicio a un recorrido que combina saberes científicos, terapéuticos y comunitarios, con el fin de mejorar el bienestar de personas en situación de vulnerabilidad.

Explicación sobre la importancia de las plantas aromáticas en los jardines de la Casa de la Bondad.

Un proyecto con raíz universitaria y compromiso social

El proyecto está dirigido por la Lic. Silvina Valeria Flaqué, docente titular de la cátedra Biología Celular y Molecular de la Licenciatura en Biología, codirigido por el estudiante avanzado Tec. Axel Fabricio Diaz, y cuenta con la colaboración de la becaria y estudiante avanzada Amparo Neila. La experiencia se articula con el proyecto de extensión universitaria “Cultivando Saberes: Jardines y Huertas Terapéuticas”.

Participan también la Escuela Universitaria de Ciencias de la Salud (EUCS), el Centro Biotecnológico e INSEMI del Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación de San Juan, el Centro Educativo San Ignacio (CESI), el Hogar y Centro Educativo Terapéutico Huarpes y la propia Casa de la Bondad, todos actores comprometidos con la inclusión y el bienestar integral.

El proyecto promueve que alrededor de 20 estudiantes de Biología, junto a pares de otras carreras -entre ellas Enfermería-, participen en talleres y actividades que buscan crear y mantener huertas y jardines terapéuticos en instituciones de cuidado, promoviendo el contacto con la naturaleza como herramienta de salud física, emocional, sensorial y social.

Además, la iniciativa busca sensibilizar a los participantes sobre el impacto que pueden tener en el bienestar de las personas, fomentando una mirada más integral y humanizada de su futura profesión.

Un espacio donde la vida florece

La Casa de la Bondad es un servicio que brinda cuidados paliativos a personas en situación de vulnerabilidad que enfrentan enfermedades terminales. Allí se acompaña a los pacientes en la etapa final de la vida desde una perspectiva integral, que incluye el bienestar físico, emocional y espiritual.

En San Juan, la institución —gestionada por la Fundación Manos Abiertas— se encuentra ubicada en Paula Albarracín de Sarmiento 777 Sur, y será reinaugurada próximamente luego de dos años sin servicio.

La Casa de la Bondad invita a la comunidad a sumarse como voluntarios para acompañar a las personas que allí reciben cuidados y apoyo. El viernes 22 de noviembre a las 10 hs. se dictará un taller informativo para quienes deseen integrarse al equipo de voluntariado y conocer más sobre esta valiosa labor.

Parte del equipo que integra el proyecto.

El proyecto “Sembrando Vida” encuentra en este espacio un terreno fértil para su propuesta: generar ámbitos de encuentro y contención donde los jardines y huertas actúen como puentes de conexión con la naturaleza y con los otros, aportando belleza, calma y sentido en contextos de cuidado y acompañamiento.

Educación, ciencia y comunidad en acción

La propuesta busca transformar los espacios físicos y simbólicos de las instituciones participantes, integrando los conocimientos científicos de los estudiantes con una práctica concreta y socialmente significativa. La experiencia permite a los futuros biólogos aplicar saberes sobre biodiversidad, ecología y botánica en contextos terapéuticos, a la vez que promueve valores de empatía, responsabilidad y trabajo colaborativo.

“Sembrando Vida” es, en palabras de sus protagonistas, un laboratorio viviente, donde la ciencia se traduce en acción transformadora. A través de los talleres, los estudiantes aprenden no solo sobre plantas y ecosistemas, sino también sobre humanidad, cuidado y acompañamiento.

La FCEFN continúa impulsando proyectos que fortalecen los lazos entre la universidad y la sociedad, reafirmando su compromiso con una formación profesional humanista, ética y transformadora.

Ver entrevista televisiva aquí.

Para más información: en las redes de la cátedra Biología Celular y Molecular y en el correo svflaque@gmail.com