Extensionistas de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) de la UNSJ realizaron una visita a la comunidad de Niquivil, departamento Jáchal, para compartir los resultados de una tesis de grado que documentó los saberes de las mujeres de esa localidad sobre el uso de plantas nativas, poniendo en relieve el papel central que desempeñan en la preservación del patrimonio biocultural.

La visita se concretó en la Escuela de Nivel Medio de Niquivil, donde la autora de la tesis, Lic. Agostina Belén Lucero, y sus directoras, Lic. María Cecilia Montani y Dra. Valeria Gili Diez, hicieron entrega a la directora de la institución, Ana Valeria Ruiz, de un ejemplar impreso del trabajo final para que permanezca a disposición de estudiantes, docentes y vecinos de la localidad.

El gesto simbolizó un acto de reciprocidad y de reconocimiento a la comunidad, que fue parte activa del proceso de investigación.

Ana Valeria Ruiz, directora de la Escuela de Niquivil, con extensionistas de la Facultad.

Durante la jornada en Niquivil, Lucero explicó que la devolución de los resultados de su trabajo “es un paso necesario en los procesos de investigación y extensión, porque fortalece el vínculo entre la universidad y la comunidad, promueve la reciprocidad y consolida relaciones de corresponsabilidad en la producción de saberes”.

Al finalizar el encuentro, las investigadoras compartieron un almuerzo con familias locales, reafirmando los lazos construidos a lo largo del trabajo.

SABIDURÍA POPULAR

La investigación de la Lic. Agostina Lucero se tituló “Contribuciones al relevamiento del patrimonio biocultural: saberes locales de las mujeres sobre el uso de plantas nativas en la comunidad de Niquivil, departamento Jáchal, San Juan”. El trabajo de campo se desarrolló entre 2022 y 2023 en el marco del proyecto de Extensión “Patrimonio biocultural y Economía popular. Contribuciones para un proyecto ecoturístico en Niquivil, Jáchal, San Juan”. El objetivo central de los proyectos fue documentar, analizar y valorizar los saberes de las mujeres sobre el uso de plantas nativas.

El trabajo de Lucero permitió registrar 69 especies vegetales pertenecientes a 26 familias botánicas, con un total de 176 usos diferentes, donde el ámbito medicinal fue el más significativo. Además, se constató que las mujeres cumplen un rol central en la preparación de remedios y en la transmisión intergeneracional de estos conocimientos, confirmando su papel como guardianas de la memoria biocultural comunitaria.

Trabajo conjunto. Almuerzo y camaradería con familias de Niquivil.

Un importante aporte del estudio radica en la incorporación explícita de una perspectiva de género, visibilizando la distribución de roles y saberes entre hombres y mujeres, un enfoque poco explorado en los estudios etnobotánicos de la región.

Los hallazgos de la investigación destacan la importancia de los sistemas de conocimiento local como reservorios de prácticas de resiliencia y sostenibilidad. El trabajo concluye que la preservación de este patrimonio intangible requiere de estrategias que no solo documenten saberes, sino que también fortalezcan los mecanismos de transmisión comunitaria y valoren el rol fundamental que desempeñan las mujeres rurales en la conservación de la diversidad biocultural.

Este proyecto, además de sus aportes académicos y científicos, constituye una experiencia significativa de integración entre lo natural y lo cultural en el quehacer biológico, y refuerza el compromiso de la FCEFN y de sus investigadores con la construcción de un conocimiento socialmente situado, crítico y humano.

Plantas medicinales: 1 Chachacoma (“Senecio oreophyton”). Usada para dolencias del sistema reproductor, circulatorio y respiratorio. 2 Algarrobo blanco (“Neltuma chilensis”). Sus frutos se utilizan para preparar añapa, como leña y para teñir textiles con su “savia”. 3 Muña Muña (“Clinopodium gilliesii”) conocida por sus usos como “afrodisíaca”.